Después de unos días de fútbol y piscina a piñón, en los que he conocido mucha gente, en los que he aprendido más sobre las personas que suponía que conocía y en los que en ningún momento me he sentido odiado, no querido, amargado, al contrario, siempre me siento bien, si tengo agujetas incluso creo que no las tengo, si me duele la cabeza hasta llego a imaginar y a viajar por los espacios más recónditos que puedan existir, en definitiva, unos días geniales.
Ahora llega el fin de semana y s [...]
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